Pronto, un nuevo medio de comunicación en Colombia

In ictu oculi, de Greta Alfaro

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"Trabajo sobre lo oculto y lo inesperado. Vivimos nuestras vidas gobernados por reglas creadas para controlar el caos y la vulnerabilidad. Pero lo que a mí me interesa son los hechos que tratamos de esconder o reprimir, las diferencias entre lo privado y lo público, la visibilidad de nuestra hipocresía cotidiana." Greta Alfaro.

Vía: Blip.tv

No te volveré a ver

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Hoy que llueve te recuerdo.
La lluvia de esa tarde
exigía esconderse,
refugiarse.

Así lo hice,
como al hombre
que le recomiendan
no hacer.

Me pregunté quién eras tú
y cómo podías caminar
por encima del agua.

Fuiste acercándote
y traté de preparar un
par de palabras.

Eras una mujer
que venía de cien
batallas.

Alzaste a ver quién era yo:
otra cosa del común
y volviste a clavar tu mirada
en el suelo.

No eras bonita, ni llamativa.
Tu forma de vivir las
consecuencias
Te hicieron grande.

Veía cómo tus piés
se bañaban en el lodo
y quería que escamparas
al lado mío.

Un par de minutos.

Cuando regresé,
ya ibas a la vuelta
de la esquina...

... demostrándome lo que
sabía desde el inicio:
que no te alcanzaría.

Este tampoco es mi lugar

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Suicidio - Edouard Manet

En diciembre del 2010 volví a compartir un hogar con mi madre. Ocho meses después, me dijo que me fuera a otro lugar. Una vez más las relaciones sociales me exigen un deber ser y entonces elijo el camino de la destrucción (para la creación).

Ella no vive tranquila compartiendo lugar con un tipo egoísta. Pero ella no tiene la culpa: solo quiere tener a su hijo. Ni a Jorge ni a Luis ni a Rocha. Su hijo solamente. Y en nuestro caso, una fuerte relación familiar se consigue en la lejanía, algo que comprobamos desde que en 2007 nos separamos.

A mi madre la amo; a Bibiana Rocha la respeto. Que nos volvamos a separar era una muy posible consecuencia del volvernos a juntar. Fueron más de tres años clave donde la vida de ella y mía cambiaron: después de tanto trabajo para ver a su hijo mayor profesional, por fin podía pensar en su vida y sus creencias; y yo, fui lanzado por el predecible destino a una especie de carrera en una especie de universidad y a una nueva especie de gente.

Pero me intriga mucho pensar sobre los lazos familiares. No importa saber desde dónde se fortalecen, qué los mantiene en pie, porqué perduran; solo tienes que ser parte del juego: hijo, padre, hermano, esposo. Tal cual como en la sociedad: no seas tú y sé ciudadano, entonces tendrás un techo cómodo dónde pasar la vida.

Que se vaya o no, todo seguirá igual

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"Si ‘Bolillo’ se va, nos afecta en la llegada al Mundial", Amaranto Perea
"Si mi compañero de vez en cuando me da un paliza; pues al fin y al cabo me la merezco, porque algún motivo le habré dado", Liliana Rendón, senadora de la República.

Las razones para defender a Hernán Darío Gómez son las inmortales: "todos nos equivocamos", "todos merecemos una segunda oportunidad", "un error lo comete cualquiera", "si bien se equivocó, no hay que darle tan duro". Pero el este caso es especial porque se trata de un personaje público que, a través de la selección colombiana de fútbol, representa al país. Y aunque pegarle a una mujer bien podría ser una característica representativa de Colombia (y del fútbol en sí), no hay razón para legitimar este tipo de hechos.

El 'Bolillo' renunció por presión. Si hubiese sido una decisión propia, la renuncia habría sido irrevocable.

En la última reunión oficial de la Federación Colombiana de Fútbol se rechazó la renuncia y el técnico paisa seguiría siendo el seleccionador. Este tipo de decisiones, sumadas a comentarios como el de Amaranto Perea, solo fomentan un pensamiento débil. Una nación que deje de lado la construcción de un camino para llegar al objetivo está vulnerable al olvido y el fracaso.

La mayoría temen una nueva eliminación de Colombia a un Mundial. ¿Qué pasa si no clasifica? Si para construir nación por medio del fútbol es necesario faltar a un evento de tal magnitud, creo que deberíamos faltar, porque asistir no es dejar de ser fracasados. Incluso lo seríamos si llegásemos con un DT como Gómez, porque su mentalidad no alcanza para pensar en octavos: solo para asistir.

Luis Fernando Montoya dijo en su columna en El Espectador que el 'Bolillo' necesita ayuda profesional. ¿Para qué? ¿Para hacerlo sentir mejor? ¿O para que le convenzan de que pegarle a una mujer está mal? La ética y la moral no debe ser un tema de profesionales, sino de la opinión pública.

¿Pero cómo va a ser de la opinión pública si permitimos que nos lidere una senadora que legitima la violencia, si medimos el éxito sí o sí en resultados, si solo cuestionamos nuestros valores cuando un famoso la violenta? Esto y más es la nación colombiana. De ahí tanto nacionalismo.

Alejandro Gaviria habla que nuestra cultura, es una cultura mafiosa; el maestro Alfredo Molano dice que la actitud del 'Bolillo' es hereditaria de Uribe. ¿Cuándo diremos que algo parte de nuestro diario vivir, de nuestras costumbres?

Lo que hizo el 'Bolillo' pasó hace días y aún se discute. El trabajo sucio lo completamos la mayoría de nosotros: aunque Gómez se vaya, no pasará nada. Entre hombres y mujeres se seguirán pegando y nuestra memoria seguirá teniendo problemas recordación y no hay proceso social que trate de remediarlo.

Sobre el tema:
Kien y ké: crónica de la pelea de el 'Bolillo' Gómez.
Iván Mejía: opinión del periodista deportivo.